El nombre del padre en las diferentes estructuras

Partimos de preguntarnos c贸mo se articula la Met谩fora del Nombre del Padre en las diferentes estructuras en relaci贸n a la met谩fora y a la metonimia.

Tomamos como punto inicial para desarrollar esta tem谩tica, plantear que la introducci贸n del Nombre del Padre ser谩 el determinante de la posibilidad de constituci贸n del sujeto. Seg煤n la forma en que esta met谩fora intervenga tendr谩 como consecuencia la configuraci贸n de un tipo particular de estructura ps铆quica.

Para lo cual nos introduciremos en el desarrollo del Complejo de Edipo:

En un primer tiempo te贸rico el ni帽o se encuentra en una relaci贸n simbi贸tica con su madre. Se identifica con el lugar del objeto de deseo de la madre, es decir el falo. Es decir se trata de ser el falo que completa a la madre para continuar as铆 en esa relaci贸n de alienaci贸n de la imagen especular. La presencia del padre, como instancia mediadora, del 煤nico modo que se manifiesta en este primer tiempo del Edipo, es justamente en el hecho de la identificaci贸n del ni帽o al falo, dice la Dra. Puente: se trata sin que lo sepa el ni帽o de cubrir una falta, se trata de ser ese objeto, el falo鈥

Recordemos que la primer intervenci贸n que realiza el padre es como Padre del Nombre, desde el momento que lo nombra lo ingresa al orden simb贸lico. Ser谩 por esta misma v矛a. La v矛a del orden simb贸lico que el padre podr谩 intervenir luego como met谩fora.

Este primer tiempo del Edipo parece desarrollarse de la misma forma tanto en la neurosis como en la psicosis y en la perversi贸n. No as铆 en el segundo tiempo donde comienzan a surgir las diferencias que caracterizar谩n a cada estructura.

En el segundo tiempo del Edipo, aparece la figura del padre como rival del ni帽o, entendiendo rival como aquel con el que el ni帽o se disputar谩 la posesi贸n de la madre. Esta es la caracter铆stica principal de este segundo tiempo. El padre aparecer谩 para el ni帽o, como privador de ese objeto madre, esta privaci贸n es vivida por el ni帽o como frustraci贸n.

Recordamos que, como dijimos anteriormente, el Edipo parte de una simbiosis que compromete dos elementos: La madre y el ni帽o. Respecto de este 煤ltimo sucede lo que acabamos de mencionar. Respecto de la madre sucede lo siguiente:

El padre la priva del falo que ella posee en el hijo. Esto nos lleva a pensar que en el caso de la mujer que ella debe atravesar en dos momentos diferentes el complejo de castraci贸n. Esto se fundamenta por la siguiente suposici贸n:

En la ni帽a, ella sabe de la falta, est谩 castrada. Primero dirigir谩 su mirada hacia la madre en busca de aquello que le falta. Cuando descubre que la madre tampoco lo tiene y por tanto no se lo puede dar, se dirigir谩 al padre a partir de la ecuaci贸n Falo: pene = ni帽o. Es decir, buscar谩 al padre para que le de un ni帽o como sustituto del falo que le falta. As铆, ella no renuncia completamente al hecho de que no lo puede tener; simplemente est谩 dispuesta a esperar un poco m谩s. Su complejo de castraci贸n se resuelve por miedo a perder el amor de sus padres, no al hecho de la renuncia al falo.

Cuando esa ni帽ita se convierte en madre pone al ni帽o en el lugar del falo, por esta ecuaci贸n que est谩 configurada desde su infancia.

Para romper esta d铆ada (madre 鈥 ni帽o) deber谩 intervenir el padre de ese ni帽o priv谩ndola del falo que ella posee en el hijo. Es decir, castr谩ndola.

Podemos suponer entonces, que esa primera castraci贸n fue insuficiente en la ni帽a dado que no le dio, en su fantas铆a, un objeto nunca alcanzable; si no que, por el contrario, le dio un objeto que en alg煤n momento podr铆a llegar a obtener.

Si la mujer se desdobla en mujer y madre; tanto una como la otra, deben ser castradas.

Hasta aqu铆, observamos el desarrollo del Complejo de Edipo en las neurosis. En el caso de las psicosis creemos que, este segundo tiempo del complejo, el momento de la rivalidad ed铆pica no llega a ocurrir puesto que, la simbiosis entre la madre y el ni帽o, no se rompe; quedando fijado en este lugar sin llegar a transitar los tiempos subsiguientes del Edipo.

El ni帽o permanece indiferenciado de su madre. El padre no act煤a como ejecutor de la castraci贸n. El Nombre del Padre queda forclu铆do.

Si pensamos este segundo tiempo en relaci贸n con la perversi贸n sabemos que Lacan, ubica este segundo tiempo como constitutivo de dicha estructura. Tanto Freud como Lacan plantean que el perverso sabe de la castraci贸n, es decir sabe de la ley, pero conoci茅ndola, la transgrede.

Tratando de articular c贸mo podr铆amos ubicar la falla por la cual la funci贸n del Nombre del Padre es renegada por el ni帽o, llegamos a la siguiente hip贸tesis:

Que el padre interviene sin llevar a cabo definitivamente la castraci贸n simb贸lica en el ni帽o. Suponemos que rompe la ecuaci贸n ni帽o 鈥 falo para la madre, pero que no logra que el ni帽o deje de identificarse con el falo.

Interviene, por lo que no hay psicosis, pero no de un modo contundente tal que habilite al ni帽o a ingresar en la neurosis.

En el tercer tiempo del Edipo se articula el Complejo de Castraci贸n que para la neurosis, significa la instituci贸n de la prohibici贸n del incesto que trae como consecuencia la exogamia. Es el momento de la declinaci贸n del Complejo de Edipo, final de la rivalidad f谩lica frente a la madre en la que se ha ubicado el ni帽o, y en la que imaginariamente ha instalado al padre (鈥) el padre no es el falo sino que lo tiene鈥 (Dra. Eva Puente).

Esta intervenci贸n reestablece la instancia del falo como objeto de deseo de la madre, conduci茅ndolo nuevamente al lugar de deseo sin significaci贸n.

El padre, siendo aquel que lo tiene, vira la mirada de la madre hacia 茅l, y abre en el ni帽o la instancia del Ideal del Yo, que tendr谩 como objeto al padre por ser 茅l quien lo posee; lo que estar谩 en juego no es s贸lo, que el padre lo tenga, sino que gracias a eso, tiene a la madre tambi茅n.

Lo que queda planteado es la posibilidad de tener el falo que deja abierta la posibilidad de circulaci贸n del deseo.

Arribamos ahora al otro tema que nos interesa articular aqu铆: Los conceptos de met谩fora y metonimia.

Seg煤n nos dice Lacan en el texto De la red de significantes, la met谩fora y la metonimia se instituyen con la aparici贸n del Nombre del Padre en su articulaci贸n con el complejo de Edipo.

En principio, el beb茅 nace inmerso en un ba帽o de lenguaje: 脡ste lo preexiste. La estructuraci贸n ps铆quica de un sujeto es un proceso que se va dando progresivamente, a partir de la operaci贸n de ciertos articuladores: En la satisfacci贸n de la necesidad, algo cae como resto inaprensible para el sujeto que conformar谩 lo real que escapa al orden simb贸lico, y aquello que pueda ser articulado se transformar谩 en demanda. El estad铆o del espejo ingresa al sujeto en el orden imaginario, constituyendo su Yo en la alienaci贸n. La met谩fora del Nombre del Padre ingresar谩 al sujeto en el orden simb贸lico.

Si el Inconsciente est谩 estructurado como un lenguaje y el lenguaje preexiste al sujeto, significa que ese sujeto viene ya antes de su nacimiento determinado por la estructura ps铆quica de sus padres, quienes tambi茅n sujetos al lenguaje, han estructurado su psiquismo con los avatares que tanto en el padre como en la madre pueden haber ocurrido. Esta historia, la de sus padres, va a determinar el modo en que para ese ni帽o se configurar谩 su estructura ps铆quica.

Cuando hablamos de red de significantes nos referimos al modo de conformaci贸n del Inconsciente de ese sujeto, el Inconsciente tiene como leyes de funcionamiento la met谩fora y la metonimia. El proceso meton铆mico se desarrolla por contig眉idad en el eje sincr贸nico, tambi茅n denominado eje sintagm谩tico. Este proceso es el denominado por Freud desplazamiento, si bien Freud no tiene el concepto de significante, introducido por Lacan, podemos observar como por ejemplo en el art铆culo Un caso de olvido de nombre propio, el caso Signorelli, as铆 como en la Traumdeutung que el an谩lisis de las palabras se realiza con la misma l贸gica del significante que utiliza Lacan.

El proceso metaf贸rico consiste en la sustituci贸n de un significante por otro. Es el proceso que Freud describe con el nombre de condensaci贸n. Se desarrolla en el eje diacr贸nico o eje paradigm谩tico.

Dice el Dr. Lacan en el sem 11: Encontramos en las articulaciones de Freud鈥ue en esta sincron铆a no se trata solo de una red formada de asociaciones al azar y por contig眉idad. Los significantes solo pudieron constituirse en la simultaneidad en raz贸n de una estructura muy definida de la diacron铆a constituyente.

El Nombre del Padre viene a otorgarle a esos significantes una configuraci贸n en forma de red, es decir que el padre act煤a como punto de capit贸n, articulando todos los significantes en este entramado de red.

Si quisi茅ramos describir cual es la historia de la red de significantes de ese ni帽o, tendr铆amos que partir de suponer que hay una articulaci贸n de la red de significantes de la madre y de la red de significantes del padre, que les permitir谩n ocupar esos lugares, lo cual a trav茅s de la intervenci贸n de la met谩fora paterna tendr谩 como consecuencia la configuraci贸n del inconsciente de ese sujeto.

Saussure postula que el significado y el significante corren paralelos uno sobre otro, abrochados entre s铆 conformando el signo ling眉铆stico. Lacan, dando vuelta su esquema, sit煤a el significante sobre el significado y lo obliga al desplazamiento meton铆mico con otros significantes. As铆, la producci贸n de sentido es el efecto de un S con otro S.

Es el padre, como punto de capit贸n, el que formar谩 la cadena meton铆mica permitiendo el deslizamiento de sentido. Si el S1 es el deseo de la madre que fijado a un significado deja al ni帽o en lugar de falo, ser谩 el S2 (S del Nombre del Padre), es el que habilitar谩 el discurrir de la cadena sustituyendo al S1 por el S2, en un juego metaf贸rico.

Teniendo en cuenta, esta posibilidad de sustituci贸n de un S por otro, nos deja abierta la posibilidad, en la cl铆nica, de encontrar nuevos significantes que le permitan al sujeto ubicarse de otro modo en la estructura.

Si en la psicosis, el S1 no fue sustituido por el S2, 茅ste 煤ltimo quedando segundo respecto del primero, fijar铆a al sujeto en el significado que la madre le otorga, vale decir, el falo. El S2 no oper贸 en la sustituci贸n metaf贸rica, quedando suelto en la cadena. Lo cual nos llevar铆a a pensar que introduciendo elementos que permitan, de alg煤n modo, realizar esta operaci贸n, algo de esa sustituci贸n simb贸lica podr铆a realizarse; permiti茅ndole alguna ubicaci贸n en el lugar de sujeto entendiendo 茅ste, por un S para otro S.

Respecto de la neurosis el S2 sustituye al S1, que queda reprimido pero no sin consecuencias. Lo cual se observa, por ejemplo, en la mascarada y en la impostura, donde el hombre se presenta como teniendo el falo, y la mujer como si茅ndolo. Esta es una de las formas en que la Met谩fora del Nombre del Padre falla. Sustituye pero no aniquila.

En el caso de la perversi贸n, nuestra hip贸tesis es la siguiente: Este S1 no se reprime, se reniega el S2, como sustituto del S1. Lo que nos deja como inc贸gnita, c贸mo se articular铆a la met谩fora, partiendo de estos supuestos.

Bibliograf铆a

Jacques Lacan: Seminario
Los Nombres del Padre
La Met谩fora Paterna
Kant con Sade
De la red de significantes
Escritos anuales de los Seminarios de la Fundaci贸n C.E.P., Seminario Freud 鈥 Lacan.